{"id":8579,"date":"2022-04-22T13:49:33","date_gmt":"2022-04-22T18:49:33","guid":{"rendered":"https:\/\/chaneltodaycancun.com\/?p=8579"},"modified":"2022-04-23T18:52:34","modified_gmt":"2022-04-23T18:52:34","slug":"que-celebrar-en-el-dia-internacional-del-libro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/chaneltodaycancun.com\/index.php\/2022\/04\/22\/que-celebrar-en-el-dia-internacional-del-libro\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 celebrar en el D\u00eda Internacional del Libro?"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: center;\">Este 23 de abril celebramos a ese guardi\u00e1n de la imaginaci\u00f3n y el conocimiento, puerta a una forma de vida irrenunciable.<\/h4>\n<p>Hay que celebrar el D\u00eda Internacional del Libro (y de los Derechos de Autor, como prescribe la Unesco) pero tom\u00e1ndose la cosa con algunas reservas. Hay que celebrar, desde el ala conservadora, la preeminencia del libro en papel. Hay que celebrar al libro como heraldo del conocimiento, de la reflexi\u00f3n, de la incomodidad frente a la estupidez imperante, como est\u00edmulo de la conversaci\u00f3n. Hay que celebrar al libro que huye de la superficialidad impuesta por los soportes digitales y que se escribe a pesar de las ambiciones monetarias. Hay que celebrar el acto solitario y sacro de la lectura. La celebraci\u00f3n, sin embargo, impone un ajuste de cuentas. Por s\u00ed mismo, el libro carece de atributos. Es un objeto del mismo talante que una maceta o un perchero. Su gracia, su val\u00eda, est\u00e1 en lo que contiene y en lo que sacude nuestra sensibilidad e inteligencia.<\/p>\n<p>\u00bfCelebramos por igual, este 23 de abril, a El monje que vendi\u00f3 su Ferrari que a En busca del tiempo perdido? \u00bfLos arrebatos dulzones de Deepak Chopra comparten mesa con las amargas distop\u00edas de Margaret Atwood? \u00bfEl c\u00f3digo Da Vinci baila en la cena de gala con Las edades de Lul\u00fa?<\/p>\n<p>No celebramos los gustos mercenarios de la industria editorial sino al libro que pasa por encima de ellos, como los albatros indolentes de Baudelaire.<\/p>\n<p>As\u00ed que de qu\u00e9 se trata en el D\u00eda Internacional del Libro. En C\u00f3mo leer y por qu\u00e9, Harold Bloom ofrece una pista: se trata de qu\u00e9 se lee. La lectura como liturgia ego\u00edsta y \u201cb\u00fasqueda de un placer dif\u00edcil\u201d desde\u00f1a, entre otras minucias, las opiniones de esos fen\u00f3menos creados por la industria del espect\u00e1culo y sus estrategias publicitarias: los booktubers. \u00bfDebemos tomar en serio todos esos llamados al entretenimiento gregario y bobalic\u00f3n? \u00bfY qu\u00e9 de los influencers y su credibilidad al servicio del libro como marca perecedera pero, mientras el viento no sople en direcci\u00f3n contraria, rentable o, cuando menos, edificante?<\/p>\n<p>Dejando a un lado la lectura obligatoria, muy lejos del placer dif\u00edcil (la misma que ejercen estudiantes, acad\u00e9micos, secretarios de actas, boticarios, comensales), qu\u00e9 se lee, y, ya vagando por el laberinto, qu\u00e9 conviene recomendar de entre los libros le\u00eddos recientemente. Dice David Toscana, Premio Xavier Villaurrutia en 2017 por su novela Olegaroy: \u201cLeo pura cosa vieja, antigua y arcaica, y de eso ahora no tiene mucho caso hablar. Pero entre lo que ha salido recientemente del horno puedo recomendar La forastera, de Olga Merino. Est\u00e1 contada con excelente prosa.<\/p>\n<p>La historia no marcha con frivolidad espa\u00f1ola sino con densidad latinoamericana y aromas rulfianos. Tiene que ver con remendar una vida, con el peso del suicidio, con darle nobleza al deterioro\u201d. Bajo esa estrella, la de \u201cpura cosa vieja\u201d, el dramaturgo y director de teatro David Olgu\u00edn lanza \u2014frente a las prohibiciones impuestas en universidades y academias biempensantes luego de la invasi\u00f3n organizada por Vladimir Putin a Ucrania\u2014 este dardo: \u201c\u00bfY por qu\u00e9 no leer a los rusos? La gran literatura rebasa las mitolog\u00edas nacionalistas y echa ra\u00edces en el profundo testimonio de la experiencia humana. Es lo que encontr\u00e9 en Relatos de Kolym\u00e1, de Varlam Shalamov, una vasta obra \u00e9pica, publicada en seis tomos, que re\u00fane en muy breves relatos la experiencia de uno de los pocos sobrevivientes del gulag \u2014quince a\u00f1os de infierno en lo que \u00e9l llam\u00f3 el mundo criminal\u2014. Apenas en 2017, Min\u00fascula termin\u00f3 de publicarlo en espa\u00f1ol, y todos los relatos tambi\u00e9n se encuentran en ingl\u00e9s en dos tomos de la NYRB (2020). Este es un trabajo literario poderoso y conmovedor: un ruso nos cimbra por lo que somos capaces de hacernos los unos a los otros\u201d.<\/p>\n<p>La novedad parece una compa\u00f1era inc\u00f3moda de los buenos lectores. Emiliano Monge, a quien debemos la autopsia familiar de los or\u00edgenes del narcotr\u00e1fico en M\u00e9xico por su novela No contar todo, sugiere: \u201cSin dudarlo, recomiendo Hu\u00e9spedes de la naci\u00f3n, el volumen de relatos de Frank O\u2019Connor que acaba de recuperar la editorial La navaja y que deja en claro que mucho de lo que en el siglo XX parec\u00eda innovaci\u00f3n ya lo hab\u00eda sembrado este escritor irland\u00e9s, que tanto marc\u00f3 a Joyce y al que tantos expoliaron a manos llenas. Hab\u00eda le\u00eddo que era el Ch\u00e9jov de las islas, y no quer\u00eda creerlo, Pero ahora creo que Ch\u00e9jov es el O\u2019Connor del Este\u201d. Pero d\u00f3nde queda el \u00e1mbito mexicano. Ana Clavel, autora, entre otras novelas, de Breve tratado del coraz\u00f3n, a\u00f1ade: \u201cLa vida endeble, de Mauricio Carrera, es mi libro preferido de los tiempos recientes: una novela certeramente urdida y con una mirada que sabe entramar la complejidad de sus personajes y dotarlos de profundidad y ligereza a la vez, sobre todo cuando son figuras reconocibles de la literatura, el periodismo y las artes. Por si esto no fuera poco, La vida endeble es asimismo una vuelta de tuerca metaliteraria, la idea de que la literatura no solo es reflejo de la vida, sino que la vida parece empecinada en escribirse como una novela\u201d. Volviendo a Harold Bloom, nada m\u00e1s ajeno a los placeres dif\u00edciles que la lectura instructiva, con el prop\u00f3sito de mejorar a los individuos o de alcanzar la bienaventuranza social. Leemos porque somos ego\u00edstas y bajo la amenaza de que \u201cla p\u00e9rdida de la iron\u00eda es la muerte de la lectura y de lo que nuestras naturalezas tienen de civilizado\u201d.<\/p>\n<p>El D\u00eda Internacional del Libro puede servir de ocasi\u00f3n para valorar a los lectores que arriesgaron su vida \u2014no es una exageraci\u00f3n\u2014 por la lectura de un libro venenoso o proscrito. En Los diarios de Emilio Renzi. Los a\u00f1os felices, Ricardo Piglia rememora un episodio aterrador durante su estancia en La Habana en los primeros d\u00edas de 1968. Despu\u00e9s de un encuentro con Virgilio Pi\u00f1era (a\u00fan no se avistaban su condena y su autocr\u00edtica a la manera de los juicios estalinistas), Piglia visita la Casa de las Am\u00e9ricas con la provocadora intenci\u00f3n de solicitar un ejemplar del libro de cuentos As\u00ed en la paz como en la guerra, de Guillermo Cabrera Infante, editado por la Revoluci\u00f3n pero oculto \u201cen las entra\u00f1as de la tierra\u201d. Luego de recibir la mirada reprobatoria del empleado, Piglia se dirige a la biblioteca y descubre \u201cun cuaderno colgado de un armario con l\u00e1piz incluido&#8221;. No era un cuaderno de visitas; era el registro de los nombres y apellidos de quienes acud\u00edan hasta ah\u00ed para leer Tres tristes tigres, prohibida por el gobierno castrista. Piglia remata: \u201cMuchos lectores corrieron el riesgo de dar la cara para poder leer una novela que admiraban\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed como el temperamento de un lector puede adivinarse por los habitantes de su biblioteca, el compromiso de un Estado hacia la cultura \u2014no entendida como la apolog\u00eda del mole poblano y el rebozo\u2014 podr\u00eda medirse por la buena salud de las bibliotecas p\u00fablicas. Una biblioteca funcional deber\u00eda amalgamar las tareas de conservaci\u00f3n y difusi\u00f3n del saber \u2014t\u00e9cnico, cient\u00edfico, human\u00edstico\u2026\u2014, discusi\u00f3n de las ideas, creaci\u00f3n de espacios comunitarios donde prospere el arte de la conversaci\u00f3n, organizaci\u00f3n de un acervo en el que convivan el pasado y el presente, y, sobre todo, combate a la banalizaci\u00f3n impuesta por las redes sociales. Una biblioteca debe hospedar libros, no computadoras. Es posible sospechar que los bajos \u00edndices de lectura en M\u00e9xico son, en buena medida, consecuencia del pobre estado de las bibliotecas p\u00fablicas. Seg\u00fan cifras de la Secretar\u00eda de Cultura, existen 7 mil 413 bibliotecas en 2 mil 282 municipios \u201493.2 por ciento del total\u2014 que prestan anualmente servicios a 30 millones de usuarios. \u00bfPor qu\u00e9 tales n\u00fameros festivos no arrojan sino desaz\u00f3n? Una encuesta del Instituto Nacional de Estad\u00edstica y Geograf\u00eda publicada en abril de 2021 establec\u00eda que, en t\u00e9rminos individuales, los adultos con alg\u00fan grado escolar leyeron 3.7 libros en los \u00faltimos doce meses. Nada semejante al tiempo dedicado a la televisi\u00f3n o a observar alternativas digitales. Lo que tampoco llamaba a sorpresa era la preferencia de los lectores por el libro impreso: 70 por ciento prefiere el papel. No est\u00e1 dicho que la biblioteca ideal tenga la vocaci\u00f3n infinita de la que Borges imagin\u00f3 en Babel o exhiba la fr\u00eda utilidad de las vastas bibliotecas digitales. Esa biblioteca contendr\u00eda solo aquellos libros impermeables a la moda y al parloteo militante, escritos a pesar de los directores de marketing de los consorcios editoriales, bellamente ilustrados o confeccionados, tan abiertos a la vida como a su arbitraria conclusi\u00f3n, amigos de la morosidad, el esfuerzo, la inteligencia, la pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>La llamada \u201cdemocratizaci\u00f3n de la cultura\u201d est\u00e1 en las ant\u00edpodas la cultura libresca. De hecho, es enemiga del libro y, m\u00e1s a\u00fan, responsable del deterioro educativo. Ya que privilegia el amontonamiento por encima del an\u00e1lisis y la reflexi\u00f3n, juzgando que solo se trata de engullir informaci\u00f3n que puede intercambiarse f\u00e1cilmente por otra, se aviene de maravilla a la l\u00f3gica de los dispositivos electr\u00f3nicos. La consigna de que la formaci\u00f3n de nuevos lectores depende de la posesi\u00f3n de una computadora es tan demag\u00f3gica como la supercher\u00eda de que basta con un cuaderno y un l\u00e1piz para aprender a escribir. El fabuloso instrumento en que se ha convertido internet ha extendido una creencia de alcances m\u00e1gicos: al representar la infinitud y la posibilidad de acceder a la totalidad del mundo conocido, y de paso anunciar que no es necesario demorarse para adquirir conocimientos \u2014nada m\u00e1s que brochazos en una superficie porosa\u2014, desacredita la naturaleza pausada, a ritmo semilento, que invita a volver una y otra vez sobre los pasos ya le\u00eddos, del libro. Internet es solo una herramienta. El Grial est\u00e1 en otra parte. A la democratizaci\u00f3n de la cultura le debemos que ahora cualquiera pueda escribir, es decir redactar, un libro. Ya no parece un asunto de profundidad intelectual y disciplina sino de ganas de hacerlo y de un taller bien publicitado de escritura creativa. De modo que, de entre los demasiados libros que cobran vida hasta convertir las librer\u00edas en bosques impenetrables, y no encantados, cada vez resulta m\u00e1s fatigoso dejarse llevar. Hay que tomar lecciones contra los cantos de sirena. O, en otras palabras, hay que escuchar el llamado de Amos Oz cuando, refiri\u00e9ndose a la familia jud\u00eda, y desde una perspectiva laica, sostiene que, a fin de mantenerse como lo que era, \u201cse bas\u00f3 forzosamente en palabras. Y no cualesquiera palabras, sino aquellas que proven\u00edan de los libros\u201d.<\/p>\n<p>No voy a incurrir en el clich\u00e9 de llamar a leer un libro, o una muestra significativa o apenas superficial, en este D\u00eda Internacional del Libro. Que los funcionarios en turno, con su proverbial enemistad hacia la cultura, se llenen la boca de elogios hacia el libro y a la lectura mientras trabajan en su contra. Ma\u00f1ana ser\u00e1 otro d\u00eda. Y es que, como los ferrocarriles, esas creaturas casi mitol\u00f3gicas que parec\u00edan condenadas a la extinci\u00f3n ante el empuje comercial del autom\u00f3vil y el avi\u00f3n, los libros siguen poblando nuestra vigilia y nuestros sue\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este 23 de abril celebramos a ese guardi\u00e1n de la imaginaci\u00f3n y el conocimiento, puerta&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8581,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[47,34,36],"tags":[],"class_list":["post-8579","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultural","category-espectaculos","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/chaneltodaycancun.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8579","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/chaneltodaycancun.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/chaneltodaycancun.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chaneltodaycancun.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chaneltodaycancun.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8579"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/chaneltodaycancun.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8579\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8580,"href":"https:\/\/chaneltodaycancun.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8579\/revisions\/8580"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chaneltodaycancun.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8581"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/chaneltodaycancun.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/chaneltodaycancun.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/chaneltodaycancun.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}