febrero 28, 2025

Estados Unidos busca pena de mūērtē o cadena perpetua para Caro Quintero y otros cinco ‘narcos’

🔸 La titular del Departamento de Justicia de Estados Unidos, Pamela Bondi, confirmó la entrega a este país de los 29 líderes criminales.

#INTERNACIONAL | El gobierno de Estados Unidos buscará que se impongan penas de mūērtē o cadena perpetua en contra de seis de los 29 presuntos integrantes de grupos del crimen organizado en México que fueron entregados el jueves 25 de febrero por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, entre ellos Rafael Caro Quintero y Vicente Carrillo Fuentes El Viceroy.

En un comunicado la titular del Departamento de Justicia, Pamela Bondi, confirmó la entrega a este país de los 29 líderes criminales y adelantó que se pedirán las penas máximas para todos ellos, que en el caso de las otras 23 personas solo podría llevar a la prisión de por vida.

Lo anterior, señala el comunicado, en el contexto de la designación que hizo la administración del presidente Donald Trump de los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas.

Los fiscales buscarán imponer ante los tribunales estas sanciones sumadas a los cargos de narcotráfico, lavado de dinero, delincuencia organizada y otros que ya pesan en contra de los presuntos criminales mexicanos que han quedado bajo custodia.

“Los fiscales federales evaluarán si los cargos adicionales de terrorismo y vîōlēncîã son apropiados con base en la política establecida en la Orden Ejecutiva 14157, y si la pena capital está disponible con base en la Orden Ejecutiva 14164, titulada Restablecimiento de la Pena de Mūērtē y Protección de la Seguridad Pública, así como la guía del fiscal general del 5 de febrero con respecto a la pena de mūērtē”, indica el comunicado.

El Departamento de Justicia publicó una relación de los 29 delincuentes entregados e identificó a los seis que podrían alcanzar la pena capital. Además de Caro Quintero y de Carrillo Fuentes, esta sanción también sería aplicable para: José Rodolfo Villarreal Hernández, Luis Geraldo Méndez Estevane, Alder Martín Sotelo y Andrés Clark.

Para el resto de los casos el Departamento de Justicia estima que se alcanzarían penas de cadena perpetua. Es la situación en la que se encontrarían, por ejemplo, los hermanos Treviño Morales , líderes de Los Zetas, o Antonio Oseguera Cervantes, hermano de El Mencho.

El comunicado de las autoridades de Estados Unidos refiere que los delincuentes fueron entregados directamente, sin hacer mención a procesos de extradición. De hecho, argumenta que las extradiciones se buscaron por un tiempo largo sin que fueran concedidas.

Sin emitir algún tipo de agradecimiento a México, la dependencia estadounidense hizo hincapié en que esta entrega fue producto de una negociación desde la posición de fuerza con la que cuenta el gobierno del presidente Trump.

“Las acciones de hoy son consecuencia de una Casa Blanca que negocia desde una posición de fuerza y ​​de un fiscal general que está dispuesto a liderar el Departamento con coraje y ferocidad”, dijo el fiscal general Adjunto Interino Emil Bove.

“Al procesar a estos acusados ​​en la máxima medida permitida por la ley, honramos la memoria del agente especial Camarena, el sheriff adjunto Byrd y otras víctimas que son demasiado numerosas, así como décadas de arduo trabajo en las trincheras por parte de nuestros socios en la aplicación de la ley”, agregó.

El Departamento de Justicia subrayó que los delincuentes entregados están ligados al Cártel de Sinaloa, el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cártel del Noreste (anteriormente Los Zetas), La Nueva Familia Michoacana y el Cártel del Golfo.

“Como ha dejado claro el presidente Trump, los cárteles son grupos terroristas y este Departamento de Justicia está dedicado a destruir los cárteles y las bandas transnacionales. Enjuiciaremos a estos criminales con todo el peso de la ley en honor a los valientes agentes de las fuerzas del orden que han dedicado sus carreras y en algunos casos, han dado sus vidas para proteger a personas inocentes del flagelo de los cárteles vîōlēntōs. No descansaremos hasta garantizar la justicia para el pueblo estadounidense”, concluyó la procuradora Pamela Bondi.